lunes, 29 de junio de 2020

Cines Embajadores - puertas abiertas


A la singularidad que tiene que en estos tiempos una sucursal bancaria se haya transformado en unos cines V.O.S.E se une la gesta de haber terminado las obras en plena desescalada de la pandemia de este extraño año 2020. De esa forma, los Cines Embajadores se convierten en los primeros cines inaugurados en la "nueva normalidad" en España lo cual ya los dota de una idiosincrasia y de una publicidad implícita.

En su jornada de "puertas abiertas" este domingo nos han permitido a los vecinos del barrio y cinéfilos madrileños en general poder verlos por dentro, poder ver el resutado de las obras, la calidad de la imagen, la distribución del espacio, poder conocer de primera mano al uniformado staff así como la cordialidad de sus dueños. Además, regalaban una consumición de bebida y tapa a todos los que se acercaban a verlos. Una estupenda fórmula estratégica de inversión para dar a conocer las salas a su entorno más cercano: los vecinos.


Del espacio y del propio evento en sí lo que más me gustó:
  • Las 3 bonitas y acogedoras salas de cine, con buenas pantallas acordes al tamaño, estupendo sonido Dolby 7.1, gran calidad de imagen y con un buen aislamiento sonoro entre ellas. Disposición en grada en todas las salas y buen acondicionamiento de temperatura. Butacas cómodas, caras, con decoración en madera y con filas bien distanciadas entre sí (salvo la fila 2 de la sala 2 con separación más reducida)
  • El sistema de DCP+proyector, insertado en una cápsula estanca en el fondo de la sala, pegado al techo lo que ha evitado tener una cabina con la consiguente optimización del espacio.
  • El hecho de tener una zona de bar en el hall  con una elegante barra integrada, con bebidas varias, grifos de caña, cafetera. Sin comida de "cocina" (aunque para el evento trajeron muy ricas tapas) y parece ser que va a haber palomitas pero sin máquina de palomitas (espero que la gente no manche mucho las novísimas salas si permiten entrar con bebida/comida dentro)
  • Detalles elegantes: el diseño, el uso de colores corporativos, las pequeñas luces verticales de los escalones de las gradas, la atención de las personas en la puerta, los dibujos de directores/as pintados directamente en las paredes, etc
  • La amabilidad de los dueños Fernando Lobo, Miguel Ángel Pérez y la chica que explicaba y ofrecía canapés (no sé su nombre), que daban todo ellos todo tipo de explicaciones, comentarios e ilusión a todo aquel que les preguntaba. Continuidad de esa atención también en redes sociales. Muy atentos siempre a todos los detalles y a hacer que todos los que fuimos nos sintíeramos como en nuestra segunda casa. ¡Muchas gracias!
Los aspectos, a bote pronto, que quizá necesiten de mejora:
  • Aunque la accesibilidad es muy buena y se tiene un baño dedicado y adaptado, no vimos en las salas un espacio dedicado para público discapacitado. Quizá toque quitar alguna butaca de las primeras filas.
  • El suelo negro de las salas es antiadherente y cómodo, pero su material puede resultar muy sucio en huellas y caída de líquidos al igual que la moqueta gris de la base de las salas. Requerirá de un cuidado extremo y reforzamiento de mantenimento (máxime en la zona de los baños)
  • Detalles menores: que haya poco espacio entre butacas y pantalla para presentaciones o cineforums dirigidos, los dos escalones del hall que se cierran en falso entre las dos puertas de cristal (quizá con el tiempo requiera de una pequeña barandilla), no vimos conexiones HDMI dentro de las salas para posibles eventos de empresa (quizá haya desde las "cabina-proyectores"), que en el equipo staff no haya algo de paridad (ninguna chica),...
Un gran arranque para este valiente proyecto. Buena suerte para estas salas que comiezan su programación V.O.S.E el próximo 3 de julio y que iremos degustando a lo largo de la temporada. Los Cines Embajadores han venido para quedarse y están situados en la Glorieta Sta. María de la Cabeza, 5,  Madrid.

miércoles, 24 de junio de 2020

Emprendiendo con socios, un arma de doble filo

(Pop art de Xavi García)

Cuando uno comienza el emprendimiento cultural siempre tiene la duda o la necesidad de juntarse con otras personas con los mismos objetivos para crear una entidad jurídica en forma de una empresa, de una "sociedad" (de socios). Se puede constituir en S.L (Sociedad Limitada) o SCP (Sociedad Civil Personal). La diferencia radica en que en la primera tiene la ventaja de que la responsabilidad económica está "limitada" y no afecta a tus bienes personales como la vivienda. A cambio, la constitución burocráticas de una S.L es un poco más engorrosa que la SCP (hay que hacerlo ante notario, hay que poner un fondo de 3.000 €, etc).

En un proyecto cultural, como ya he repetido en otros posts, debe existir un equilibrio entre la parte cultural, el marketing y la viabilidad económica. No se puede pensar en crear un proyecto cultural sólo con la finalidad de ganar dinero y por contraposición tampoco se puede pensar sólo en los beneficios sociales del proyecto teniendo pérdidas. En ambos casos el proyecto se hudirá. Es cuestión de tiempo.

Los socios, inicialmente, se consideran una Fortaleza (en un análisis DAFO) porque aportan (trabajo  y dinero), se genera grupo, hay repartos de taeras/responsabilidades y se crea fuerza en pro de un objetivo común. Sin embargo, cuando ese objetivo va cambiando, o se empiezan a crear individualidades o diferencias jerárquicas, la opción de los socios se transforma en Debilidad... incluso pueder llegar a ser una Amenaza para la propia empresa si hay socios, por ejemplo. que piensan más en su ganancia económica personal que en el propio funcionamiento y objetivo del proyecto. También ocurre cuando hay un problema de EGOs entre los socios.




Algunos consejos y advertencias si constituís una sociedad civil:
  • La aportación inicial de dinero/trabajo, genera unos % de participación económica (para el reparto de posibles beneficios en dicho %) pero ello no da más derecho en las votaciones y decisiones. 
  • Los beneficios (anuales o trimestrales) se reparten según el % de participación pero las posibles derramas o gastos estructurales que signifiquen más aportación de capital común por parte de todos los socios a la empresa (por ejemplo unas obras de ampliación o la compra de bienes mayores) también debe hacerse en relación a dicho %.
  • Importante: Las decisiones que afecten de forma sustancial a la marcha del negocio/proyecto así como los acuerdos que entrañen modificación o alteración de los estatutos deberán adaptarse por UNANIMIDAD y por acuerdo por escrito de TODOS los socios (independientmente de su % de aportación)
  • Si vais a ser dos únicos socios es mejor que sea al 50 % de participación porque si no va a haber situaciones en los que se olviden los puntos anteriores y sea fuente de discusiones estériles.
  • La única forma de "echar a un socio" es comprando su parte de acciones bien por alguno de los otros socios o bien por una tercera persona que entraria a formar parte de la sociedad (con el acuerdo del resto de socios). Todos los socios deben firmar y estar deacuerdo en la compraventa de las acciones
  • En caso de no llegar a un acuerdo, y como última opción, uno de los socios puede pedir la disolución de la sociedad y ello derivaría en la tasación de toda la empresa (dinero, bienes muebles e inmuebles,...) y el reparto de todo ello según el % de participación.
  • Nota: si se va a hacer una compraventa procurdad no dejar pagos condicionados  a futuro porque una vez realizada la firma se pierde la posibilidad de recuperación en caso de que la otra parte decida que no se cumple la condición o que no quiera pagar.

jueves, 21 de mayo de 2020

La firma electrónica digital ha venido para quedarse




Con el advenimiento de la pandemia a nuestras vidas y las medidas de confinamiento nos ha venido de golpe la adaptación hacia lo online en los trabajos, la docencia, las relaciones, las comunicaciones. En este "nuevo mundo", el asunto de las firmas de los contratos también ha sufrido un cambio debido a la imposibilidad de poderse reunir para la firma conjunta y por la necesidad de seguir con todos los procesos aún teniendo restricciones. La firma electrónica se convierte en fundamental para que la vida burocrática siga su curso desde lo estrictamente online.

Conviene distinguir entre la firma digitalizada ó escaneada (una firma manuscrita y posteriormente escaneada para convertirla en un fichero digital que se puede "pegar" en un documento) y por otro lado tenemos la firma electrónica digital (que necesita tener instalado un Certificado Digital y que tiene validez jurídica). Es ésta última la que vamos a necesitar para que los documentos firmados (contratos, convenios, acuerdos, anexos, ...) tengan validez en su transmisión oficial.

Certificado digital

En España, el certificado digital de persona física es la certificación electrónica expedida por la FNMT-RCM que vincula a su suscriptor con unos datos de verificación de firma y confirma su identidad. ¿Cómo se obtiene? Tecnicamente  el certificado digital es un fichero digital que se solicita por Internet, lo validas presencialmente con tu DNI en una oficina de Registro o de Hacienda que estén abiertas (si no se puede ir presencialmente se puede usar el DNI electrónico para validar) y luego se instala en el navegador del ordenador (En Chrome: Configuración --> Privacidad y Seguridad --> Gestión certificados --> Importar). Tiene una validez de 4 años y posteriormente se puede renovar por Internet   | Ver vídeo sobre cómo obtener el certificado digital en 4 pasos

¿Cómo añadir la firma electrónica en un documento .PDF?

Yo lo hago desde el Adobe Acrobar Reader DC (versión 2020). Abro el documento .PDF a firmar y en Más herramientas --> Certificado  ya aparece la herramienta adecuada para la firma electrónica marcando el área de cuadro donde quieres que se estampe la firma electrónica digital. Recordad que esa firma no es sólo un texto gráfico (donde aparece tu nombre y la fecha) sino que incorpora metadatos en el propio archivo del documento para que pueda ser rastreado por un validador de firmas.

Fdo.- José Luis Palacios Alonso 

Otra forma de hacerlo es mediante de programa "Autofirma" del Portal de Firmas del Gobierno de España (programa que se instala en el ordenador). Al ejecutar el programa, le indicas: el .PDF que quieres firmar, una posición dentro del documento e incluso puedes seleccionar una imagen personalizada. En todos estos casos, te pedirá seleccionar el Certificado Digital.

jueves, 19 de marzo de 2020

Los cortometrajes al mismo nivel

En los foros y encuentros sobre el ámbito del cortometraje siempre se habla, con carácter nostálgico, de aquellos tiempos en los que en los cines siempre proyectaban un corto delante de un largo. Una experiencia que muchos echan de menos. Su eliminación ha venido siempre provocada y justificada por los propios programadores del cine dado que los cortomatrejes hacen que se desencaje temporalmente la parrilla de programación y porque ahora los cines no están "legalmente obligados" tras la ley del cine de 1987 en España.

No obstante, yo añadiría -desde el propio apoyo al cortometraje - otras jutificaciones para evitar la programación de un corto delante de un largo en la misma sesión:

  • El cortometraje queda ocultado, camuflado y casi enterrado por el largometraje en la publicidad.
  • El espectador paga la entrada sólo por ver el largometraje así que el cortometraje se queda sin valor económico y no hay forma de devolver ningún % de recaudación a la productora/director del corto.
  • El público que va a ver el largometraje se siente "obligado" a ver el cortometraje inicial (que a veces no lo diferencia del bloque de anuncios) y por tanto no lo valora incluso llega más tarde porque lo que le interesa es la película larga.
  • Nadie interesado en ver el cortometraje puede ir a la sala sin tener que pagar una entrada para un largometraje que quizá no le interesa ni ver ni pagar.
La idea innovadora al respecto sería hacer que el cortometraje tuviera su propia entidad en la programación y aunque fuera delante de un largometraje tuviese su propio horario y condición. Obsérvese la imagen de arriba donde el corto independiente "El día de la madre" de Alberto Marañón se trata como cualquiera de las grandes películas que le rodean, con su propio horario y a la misma altura que los largometrajes de ese día.

Esta idea tiene varias ventajas para el público, la sala de cine y el director cortometrajista:
  • El público puede elegir entre ver el corto, el largo o la combinación corto+largo. Ya no existe el concepto de "público cautivo".
  • El corto tiene su propia publicidad, su propia autonomía y se pueden negociar los precios de entrada (para que luego haya un reparto de la recaudación) con continuidad en cartelera en función de su rendimiento en taquilla.
  • La sala de cine amplía su diversidad de programación y puede gestionar tanto económicmente como publicitarimente por separado el largometraje (con su distribuidora) y el cortometraje (con su director/productora o con la distribuidora de cortos cuando las haya).
Es por ello que en la oferta de opciones que hacemos en Artistic Metropol a los cortometrajistas hemos eliminado la opción de "Corto delante de un largo" para enfocarnos en "Corto en cartelera" que me parece que es una idea mucho más equilibrada, necesaria y justa.